29 de mayo de 2016

CLASE TRABAJADORA FRANCESA INTENSIFICA PROTESTAS CONTRA REFORMA LABORAL

Telam

Con escasez de combustible en el 20% de las estaciones de servicio del país y con las 19 centrales nucleares en huelga, el presidente francés, François Hollande, reafirmó sin embargo su voluntad de sacar adelante la reforma laboral y defendió mantener “la filosofía” del polémico proyecto.

La reforma contemplaba la primacía de la negociación directa entre empresario y trabajador, por encima del código de trabajo y los convenios colectivos; establece un techo en las indemnizaciones por despido improcedente y establece las condiciones que justificarían el despido económico.

El texto va en la línea de las reformas que la Unión Europea (UE) exige a Francia, y tanto el primer ministro, Manuel Valls, como Emmanuel Macron, ministro de Economía, afirman que otorga flexibilidad a las empresas, que es beneficiosa para los más jóvenes y da más garantías a los trabajadores.

Sindicatos y estudiantes, por el contrario, dicen que es una ley puramente neoliberal que busca debilitar a los trabajadores y hacer más fácil y más barato despedir a empleados, además de suponer un retroceso a la situación laboral del siglo XIX.

Hoy, tras más de dos meses de manifestaciones y paros, muchos de los cuales derivaron en violencia, los opositores a la reforma laboral pidieron “continuar y amplificar las movilizaciones”, en un comunicado conjunto emitido horas después de las protestas registradas ayer en la octava jornada de huelga.

Las manifestaciones se incrementaron este mes cuando el gobierno, percatado de que no tenía el apoyo necesario para aprobar la medida, decidió recurrir a un polémico artículo constitucional y adoptó la ley sin una votación en la Asamblea Nacional, la Cámara baja del Parlamento.

Lideradas por la Confederación General del Trabajo (CGT), las organizaciones opuestas al proyecto explicaron que pretenden organizar “convergencias de luchas interprofesionales (…) en los próximos días”, con vistas a la próxima jornada de manifestaciones, el 14 de junio, cuando el Senado empieza a debatir el proyecto.

También dijeron que van a poner en marcha lo que llaman la “votación ciudadana” con la que quieren dejar en evidencia que una mayoría de los franceses están en contra de esa propuesta legislativa de la ministra de Trabajo, Myriam El Khomri, informó la agencia de noticias EFE.

Se quejaron de “la violencia” de las declaraciones del gobierno de Valls, su “menosprecio con el movimiento social y su encabezonamiento por no retirar” la reforma laboral, lo que “refuerza la determinación” de los que la combaten.

Además, unos cincuenta diputados del Partido Socialista, ecologistas y de Frente de izquierda, parte del grupo que se negó a dar voto al proyecto de reforma laboral, pidieron al presidente “actúe sin tardar para salir de la crisis” ya que “la oposición contra su reforma laboral es mayoritaria”.

En una carta, los firmantes llamaron al gobierno a retomar la negociación con los sindicatos y organizaciones de estudiantes para cerrar este “período de tensiones sociales sin precedentes con la izquierda en el ejercicio del poder”.

No es nunca un deshonor tener en cuenta las aspiraciones del pueblo y hacer una elección valiente” a favor de la calma y la construcción colectiva, destacan los firmantes.

Desde Japón, Hollande volvió a defender la reforma por segunda vez en dos semanas, pese al incremento de las protestas en Francia.

Mantengo mi posición porque pienso que es una buena reforma y que debemos avanzar hacia su adopción”, dijo en rueda de prensa el líder socialista al término de la cumbre del G7 celebrada hoy en el parque natural de Ise-Shima, en el centro de Japón, al ser preguntado sobre el tema.

El secretario general de la CGT, Philippe Martínez, insistió en su exigencia de que el Ejecutivo retire el proyecto de ley para discutir de otras cosas, y lo justificó porque el texto “no conviene al 70% de los franceses”.

En las manifestaciones que se organizaron ayer por todo el país participaron 153.000 personas, según la policía, y 300.000 según la CGT. Son cifras superiores a las de la precedente jornada de movilizaciones, pero netamente inferiores a las de las primeras.

Valls acusó de “irresponsabilidad” a la CGT por su actitud de multiplicar los bloqueos en sectores estratégicos como el petrolero y la electricidad.

Este viernes las fuerzas del orden levantaron un bloqueo en el complejo petrolero de Donges, en el oeste de Francia, que llevaba 10 días ocupado por un piquete de varias decenas de militantes de la CGT, que no opusieron ninguna resistencia y se retiraron a la llegada de los antidisturbios.

Los trabajadores de la terminal petrolera de Le Havre, en el noroeste del país, decidieron continuar con el paro en esta instalación que, entre otras cosas, abastece los aeropuertos de París. El oleoducto que conecta Le Havre con los aeropuertos Charles de Gaulle y Orly ha funcionado parcialmente.

Según la Unión Francesa de Industrias Petroleras (UFIP), este viernes continuaban con la actividad total o parcialmente interrumpida seis de las ocho refinerías del país, cinco en paro total.

De acuerdo al Ministerio de Transportes, alrededor de la quinta parte de las estaciones de servicio del país tenían agotadas sus existencias de alguno de los combustibles habituales.

Otro punto de tensión es la producción eléctrica, ya que en las 19 centrales nucleares, que producen más del 75% de la electricidad en Francia, se había votado mayoritariamente por la huelga.

Aunque no se apagaron los reactores, en una decena de ellos hubo bajadas de tensión que la CGT había evaluado en un recorte de 5.000 megavatios.

La semana próxima hay convocadas una larga serie de huelgas en los transportes, algunas de ellas indefinidas y, en el caso de los controladores aéreos podría prolongarse durante tres días (el 3, 4 y 5 de junio).

NOTA DEL EDITOR DE ESTE BLOG: Las huelgas y luchas de los trabajadores franceses muestran su voluntad de resistencia frente a las políticas capitalistas y antiobreras puestas en marcha por el gobierno del PSF.

Incluso puede decirse que la CGT, recobra cierto instinto de clase, tras años vegetando, primero después de las luchas realizadas contra el gobierno del Presidente Sarkozy en 2010 y, posteriormente, durante la primera parte del gobierno del Presidente Hollando, al comprender que estas medidas podrían significar el principio del fin del sindicalismo, dado que implican la muerte de la negociación colectiva y el trágala para cada trabajador que quiera mantener su puesto de trabajo.

Debemos saludar estas luchas con esperanza de que sean un acicate de recuperación de movilizaciones de la clase trabajadora europea, luego de que los trabajadores griegos y la heroica resistencia del PAME fueran durante años abandonadas a su suerte por el sindicalismo pactista con el capital representado por la Confederación Europea de Sindicatos (CES) a la que pertenecen la propia CGT y CCOO y UGT.

Sin embargo, ese optimismo debe ser atemperado por la crudeza de la realidad. Frente a Hollande no existe ya la “izquierda”, a menos que consideremos tal a los vulgares reformistas del Plan B para Europa, de la reforma de la UE (como si eso fuera posible) y de las medidas keynesianas, todo lo cual supone ofrecer un nuevo balón de oxígeno al capitalismo europeo y negar, en la práctica, la lucha de clases, llevándola hacia un atolladero sin salida.

Tanto el Frente de Izquierda de Mélenchon, como el PCF o el NPA son opciones de las que incluso la socialdemocracia histórica -hay que recordar a los ignorantes que los Partidos Socialistas no son ya socialdemócratas sino social-liberales- se avergonzaría por su tibieza, lo que está dejando a los neofascistas del Frente Nacional como una referencia en la que la mayoría de los trabajadores se miran. Que esto sea así significa una claudicación política de enormes y peligrosísimas consecuencias futuras.

No cabe esperar nada de esas “izquierdas”, como tampoco cabe en España y en la inmensa mayoría de los países de la UE; lo son del sistema y son irrecuperables para una lucha por el socialismo. Sólo queda una construcción callada, lenta, perseverante y dura de una organización política de la clase trabajadora.

En lo inmediato, los sindicatos franceses están solos por mucho que los militantes de esas organizaciones reformistas formen parte de las luchas, y por muchas declaraciones de apoyo de esas “izquierdas” del sistema. Si gobernasen, harían lo mismo que los gobiernos precedentes, ya que asumen las reglas, el campo de juego y los límites que marca la legalidad burguesa. Si los sindicatos franceses no son capaces de romperle el brazo a Hollande y lograr que retire el paquete de medidas aprobadas o, cuando menos, sus partes más reaccionarias, la huelga puede saldarse con un fracaso que podría adormecer por lustros al sindicalismo europeo.

Toca pues, para impedirlo, echar toda la carne en el asador desde Francia y desde toda la Europa trabajadora y ponerse, sin prisa pero sin pausa, a la construcción de organizaciones políticas que eleven desde las necesidades inmediatas la conciencia de clase y las reivindicaciones de los trabajadores hasta convertirlas en inasumibles por el capital y en arietes que se fortalezcan para la destrucción del mismo.


27 de mayo de 2016

LA ESTRATEGIA DEL GOLPE DE ESTADO GLOBAL

Danlio Minucci. Il Manifesto

Si bien Estados Unidos ha comenzado a tratar de economizar sus medios militares bajo la presidencia de Barack Obama, no por ello ha cesado de actuar militarmente en todo el mundo. La potencia imperial sigue disponiendo de un amplio sistema, a la vez abierto y secreto, que le permite intervenir casi en cualquier lugar del mundo, sistema que pone en marcha cada vez que se le ofrece la menor ocasión.

¿Qué relación existe entre sociedades geográfica, histórica y culturalmente lejanas, desde Kosovo hasta Libia y Siria, desde Irak hasta Afganistán, desde Ucrania hasta Brasil y Venezuela? Lo único que tienen en común es el hecho de verse arrastradas por la estrategia global de Estados Unidos, ejemplificada en la «geografía» del Pentágono, que divide el mundo en «áreas de responsabilidad». Cada una de esas áreas está «en manos» de uno de los seis «mandos combatientes unificados» de Estados Unidos:

- el Mando Norte (NorthCom) cubre Norteamérica,
- el Mando Sur (SouthCom) cubre Sudamérica [1],
- el Mando para Europa (EuCom) cubre la región que incluye la Unión Europea y Rusia,
- el Mando para África (AfriCom) cubre el continente africano,
- el Mando Central (CentCom) cubre el Medio Oriente y parte de Asia,
- el Mando del Pacífico (PaCom) cubre la región Asia/Pacífico.

A los 6 mandos geográficos se agregan otros 3 que operan a escala mundial:
- el Mando Estratégico (StratCom) a cargo de las fuerzas nucleares,
- el Mando de Operaciones Especiales (SoCom),
- el Mando de Transporte (TransCom).

Al frente del Mando Europeo [EuCom] se encuentra un general o un almirante nombrado por el presidente de Estados Unidos. Este alto jefe militar estadounidense asume automáticamente el cargo de Comandante Supremo de las fuerzas de la OTAN en Europa. La OTAN se ve así automáticamente incluida en la cadena de mando del Pentágono, lo cual implica que opera fundamentalmente en función de la estatregia de Estados Unidos. Esa estrategia consiste en la eliminación de todo Estado o movimiento político-social que constituya una amenaza para los intereses políticos, económicos y militares de Estados Unidos, país que, aunque sigue siendo aún la mayor potencia mundial, está perdiendo terreno ante la aparición de nuevos actores estatales y sociales.

Son numerosos los instrumentos de esta estrategia y van desde la guerra abierta –como los ataques de fuerzas aeronavales y terrestres contra Yugoslavia, Afganistán, Irak y Libia– hasta las operaciones secretas realizadas en esos países y en otros, últimamente en Siria y Ucrania. Para la realización de estas operaciones, el Pentágono dispone de las fuerzas especiales, alrededor de 70 000 especialistas que «cada día operan en más de 80 países a escala mundial». Y también tiene a su disposición un ejército secreto de mercenarios. En Afganistán, según documenta Foreign Policy [2], el número de mercenarios del Pentágono se eleva a 29 000, o sea 3 mercenarios por cada soldado estadounidense. En Irak hay unos 8 000… 2 mercenarios por cada soldado estadounidense.

A los mercenarios del Pentágono se agregan los de la tentacular comunidad de inteligencia, que incluye, además de la CIA, otras 15 agencias federales. Los mercenarios son doblemente útiles ya que pueden asesinar y torturar sin que tales actos se atribuyan a Estados Unidos. Y cuando resultan muertos en acción, sus nombres no aparecen en la lista de bajas. Además, el Pentágono y los servicios secretos disponen de grupos a los que arman y entrenan, como los grupos islamistas utilizados para atacar Libia y Siria desde adentro y los neonazis utilizados en el golpe de Estado de Ucrania.

Otra herramienta de esta misma estrategia son las «organizaciones no gubernamentales» [ONGs] que, disponiendo de enormes medios, son utilizadas por la CIA y el Departamento de Estado para montar acciones de desestabilización interna en nombre de la «defensa de los derechos ciudadanos». En ese marco se inscribe también la acción del grupo de Bilderberg [3] –que el magistrado Ferdinando Imposimato denuncia como «uno de los responsables de la estrategia de la tensión y de las masacres» en Italia [4]– y la de la Open Society del «inversionista y filántropo George Soros», artífice de las «revoluciones de colores» [5].

En la mira de la estrategia golpista de Washington están hoy Brasil, para torpedear al grupo BRICS, y Venezuela, para socavar la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). Para desestabilizar Venezuela, indica el SouthCom en un documento recientemente revelado [6], hay que crear «un escenario de tensión que permita combinar acciones callejeras con el empleo dosificado de la violencia armada».

NOTAS:

[1] El SouthCom, United States Southern Command, es más conocido en Latinoamérica bajo la denominación “Comando Sur”. Nota de la Red Voltaire.

[2] “Mercenaries Are the Silent Majority of Obama’s Military”, Micah Zenko, Foreign Policy, 18 de mayo de 2016.

[3] «Lo que usted no sabe sobre el Grupo de Bilderberg», por Thierry Meyssan, Komsomolskaya Pravda (Rusia) , Red Voltaire, 15 de abril de 2011.


[5] «George Soros, especulador y filántropo», Red Voltaire, 3 de febrero de 2004.

[6] «Operación Venezuela Freedom-2», Red Voltaire , 22 de mayo de 2016.