26 de junio de 2017

GARZÓN ENTONA EL TANGO DEL CABRÓN

Cuando no queda nada (bandera roja por arcoiris),
hasta la pose del "lidercillo" indica la falta
de respeto a los principios
Por Marat

Si alguien se siente ofendido por el título dispone de la opción de no continuar leyendo pero, si lo hace, lo mínimo que cabe pedirle es que no limite sus opiniones a la simpleza de coger el rábano por las hojas, que es el nivel que suelen alcanzar los “argumentos” de los “progres” que hoy no son siquiera simulacro de reformismo. Esos que frente a la falta de pan que produce el capitalismo proponen que no se les corte el rabo a los galgos. Vendrá un pijoanimalista a decirme que es una ley muy necesaria. Justamente el pijoanimalista al que la lucha de los estibadores en defensa de sus conquistas laborales históricas y de su dignidad se la trae floja. Que se vaya con viento fresco quien carece de la empatía necesaria para entender que el primer animal acosado al que debe defender es ese congénere de especie al que el poder del capital trata de aplastar una vez más.

Dice el garçon (Garzón) del pis (recomiendo ver el vídeo de 1 minuto y 33 segundos completo por su alto valor explicativo) de Pablito que está descontento en su papel de mamporrero de su amado fuhrercito y que pide mayor visibilidad de la capillita política (IU) a la que representa en su rol de indigna comparsa de los podemitas. No voy a entrar a discutir cómo era la IU que se fundó con el Partido Humanista (secta), los carlistas y el minipatidillo de bolsillo (Federación Progresista) de Tamames. Tampoco hablaré del papel indecente de Francisco Frutos, tras tanto alternativismo del procer Anguita frente al PSOE, pactando con este partido listas electorales en la época de Almunia. Ni siquiera de cómo IU ha sostenido gobiernos caciquiles, corruptos y compravotos del PSOE en Andalucía. No es necesario. Está en la mente de muchos.

Alberto Garzón, ese muñeco pálido de Pablito, llora la amargura de saber que cuando los votos de Podemos vuelvan al PSOE del saltimbanqui Sánchez, las siglas del grupúsculo que dirige no podrán recuperar el tiempo entregado al oportunismo mal dirigido. En su mente rondan aquellos versos del tango de Gardel que rezan


Aún el tiempo no logró
llevar su recuerdo,
borrar las ternuras
que guardan escritas
sus cartas marchitas
que tantas lecturas
con llanto desteñí...
¡Ella sí que me olvidó!...
Y hoy frente a su puerta
la oigo contenta,
percibo sus risas
y escucho que a otro
le dice las mismas
mentiras que a mí...”

La IU que algunos reclaman como impoluta en el pasado llevaba dentro de sus filas a trepas como Pablo Iglesias (UJCE en el pasado), a telepredicadores afectados de logorrea por un ego terapéuticamente mal tratado (Juan Carlos Monedero), a individuos con vocación de jubilarse en la política, tras tantos años como consejeros aúlicos (Manuel Monereo), a personajes que demostraban una soberbia impresionante, a la altura de su desprecio a los afilados, cuando eran alevines de IU (Irene Montero), a abogados que empezaron bien y acabaron mal (de la PAH a Podemos, pasando por el desprecio a las luchas de su pasado: Rafael Mayoral), a nazis, asesores de IU en la época de Frutos en la secretaria general del PCE y de Anguita en la dirección de ese engendro ciudadanista llamado Frente Cívico, como Verstrynge. Me refiero al sujeto que coqueteó con los nazis de CEDADE y fue admirador del fascista Girón de Velasco, el mismo que ha reconocido en varias ocasiones que hacía informes a través de un montaje llamado GODSA, de Alianza Popular, para subvencionar con dinero empresarial a su partido (los condottieri cambian de cliente como de camisa los lobos de Wall Street), el mismo que siente admiración confesa por Marine Le Pen.

Hubo un tiempo, muchos años después de abandonar IU, en el que decidí abofetear la cara indecente de un PSOE 2.0 de 1914, llamado Podemos, que imitaba al original del Isidoro de 77, con los restos de las manos muertas que quedaban de IU. Ese tiempo ya pasó. La mayoría de esa IU está compuesta por dirigentes sin decencia ni principios y por bases formadas por mediocres sin formación política alguna pero un pasivo trágala basado en el venimos del PCE, como si ese partido no se hubiera vendido al capital desde su política de reconciliación nacional de 1956 con los hijos de los franquistas, obedeciendo las órdenes de Stalin de la coexistencia pacífica de una URSS, ya muy alejada del poder de los soviets, con el capitalismo. Táctica le llaman a la renuncia.

Parece que hay un memo estalinista para el que el cuestionamiento de todo el texto viene de si fue Stalin o Kruschev el que apadrinó la escuela de las relaciones internacionales soviéticas de la coexistencia pacífica. El muy ignorante desconoce el significado de la cumbre de Yalta y el reparto pacífico de Europa y quienes salían en la foto.

Hay una creencia muy extendida en quienes militan en esos partidos que en Occidente aún tienen la desvergüenza de llamarse comunistas, no siéndolo, de que dichos partidos son recuperables para el socialismo. Dicha mentira, autoadministrada por quienes la aceptan para consumo propio, se basa en un hecho histórico: que la III Internacional los reconoció en su día como secciones nacionales de la misma. Pero lo que un día fue cierto no tiene hoy base alguna en la que sustentarse como verdad posterior. El pacto con las falsamente llamadas burguesías democráticas, en la lucha contra el fascismo y con aquellos partidos que solo unos años antes habían sido tildados de socialfascistas, llamado Frentes Populares en muchos países de Europa, postergó "sine die" la lucha por la destrucción del capitalismo y la revolución socialista para aclimatar a los PPCC al capitalismo contra el que habían nacido y a la aceptación, con matices, de sus democracias burguesas. La retórica y el ritual seguían siendo socialistas pero las prácticas socialdemócratas. Me pregunto qué es lo que hace que algunos que se autodenominan comunistas, habiendo sido educados políticamente en el reformismo, sigan confiando y esperando que sus PPCC de referencia y afiliación den un giro revolucionario. La posibilidad de que tal cosa suceda es la misma de que los PPSS vuelvan a la senda del socialismo y del marxismo. Pero a los miembros de unas y otras organizaciones, ya en proceso de descomposición, les sirve para acallar sus conciencias de pequeñoburgueses jugando a la ensoñación anticapitalista. Ni ellos se creen esa esperanza pero les resulta cómoda para no tener que hacer autocrítica sincera y volver a empezar, que es la tarea de cualquier revolucionario que realmente lo sea. Si fuera necesario seguirían esperando otros 60 años. Y es que romper el cordón umbilical da mucho trabajo y exige libertad de pensamiento.

Así que no me venga ningún nostálgico del “sin Garzón todo fue mejor” porque saben o debieran admitir, si tuvieran la inteligencia y la honestidad comunista para admitirlo, que ellos fueron alfombrando de basura el lugar en el que hoy está su querida “organización”.

Pues bien, toca decir que el papel de cornúpeta, de gran alce con mínimo cuerpo que hoy es IU, está alfombrado por el papel de un PCE que fue heroico en la lucha de sus militantes, no de gran parte de una dirigencia protegida ante la represión, contra el fascismo pero absolutamente alejado de la orientación de clase contra clase que debe caracterizar a los comunistas. De tales renuncias estos resultados.

La IU de Garzón es un zombie que busca, no identidad propia, no sean ustedes tan absurdos en su mentira, sino una cuota de influencia, porque la facción progre de defensores del capital no tiene poder sino destinos profesionales.

La que reivindica a la antigua IU jamás mató al padre, Santiago Carrillo, porque fue partícipe de dichas políticas de conciliación de clase, búsqueda de gobiernos de concentración y entrega del sindicato a prácticas mafiosas de colusión con el capital y sus gobiernos para domesticar a la clase trabajadora (Pactos de la Moncloa). Ese sector no puede hacer autocrítica porque le va su currículum político en ello.

De aquellos barros polvos estos lodos. Una parte de la antigua IU/PCE desaparecerá por mero agotamiento biológico y por senectud de un formato estéticamente anticuado de eurocomunismo.

A ellos solo cabe aplicarles aquella parte del tango del gran Gardel que dice:

Ahora, cuesta abajo en mi rodada,
las ilusiones pasadas
yo no las puedo arrancar.
Sueño con el pasado que añoro,
el tiempo viejo que lloro
y que nunca volverá.”

La otra, la que ha transmigrado en el alma de Podemos, remedando las gilipolleces del ex falangista Anguita, cuando decía aquello de “algún día el alma inmortal del PCE transmigrara en Izquierda Unida”, hace tiempo que es tan indecente por carecer de escrúpulos en el arribismo de sus componentes de cúpula, traidora a la clase trabajadora e inútil para la lucha por el socialismo como lo fue el “izquierdista PSOE” de Isidoro en 1977, el que pasaba la frontera a Francia escoltado por la Guardia Civil.

Señores de IU, su desaparición será una noticia necesaria en el avance hacia la conciencia de que de las urnas solo nacerán nuevas miserias basadas en el viejo engaño del timo del tocomocho. Lo deseable es que a sus cenizas les acompañe el descubrimiento de que los podemitas no son sino los hijos del PSOE, que ustedes fueron, disfrazados de un lenguaje hortera y desclasado para postmodernos de la nada.

Hay quienes afirmamos que el tango es el "llanto del cabrón" por el contenido relativo al desamor y el engaño al amor traicionado de muchas de sus letras. Es injusta esta calificación, ya que también hay otros tangos con temáticas distintas, algunas llenas esperanza e ilusión (déjenme compartir una con ustedes), pero no deja de haber un fondo de verdad en esa primera apreciación. Ese el sentido tanguista que hoy le da el trepa sin escrúpulos e imberbe político llamado Alberto Garzón a sus llantos ante el ninguneo político al que le ha sometido su querido fuhrercito con coleta.  

21 de junio de 2017

PORQUÉ SOY UN ECONOMISTA MARXISTA

El economista marxista norteamericano Fred Moseley
Fred Moseley. tiemposcriticos.wordpress.com

Agradezco mucho la invitación a participar en este seminario sobre economía Marxista en la UNAM. México es uno de mis lugares favoritos y desearía estar ahí en lugar de aquí.
Aquí la temperatura fue de -20 grados centígrados durante el fin de semana.

Mi plática del día de hoy es una versión actualizada de una plática que di a la facultad en mi Colegio varios años atrás cuando recibí el reconocimiento de Académico Distinguido.

Comencé mi plática de esta manera: muchos amigos y colegas me han preguntado a lo largo de los años: “Fred, ¿por qué eres un economista marxista?” Eres un buen Americanode sangre roja, un hombre de deportes, ¿por qué marxista?” Así que esta ceremonia dereconocimientos parecía ser una ocasión apropiada para intentar responder esa pregunta. Y esto es lo que procedí a comentar:

Algunas de las personas que me hacían esta preguntan añadían algo como: “Fred, la Unión
Soviética ha colapsado, se ha ido. ¿Por qué sigues interesado en la teoría de Marx?” Intenté ser educado y no decirle a esta gente que demostraba su ignorancia sobre la teoría de Marx, pero sí enfaticé que la teoría de Marx no tiene algo que ver con la Unión Soviética, o con el antiguo bloque Soviético o China. La teoría de Marx es sobre el capitalismo. Ante todo, ¡el título del libro de Marx es El Capital! Y es una teoría sobre el capitalismo, una teoría alternativa del capitalismo, alternativa a la microeconomía y macroeconomía convencional. Es primordialmente una teoría macro, sobre la economía capitalista como un todo y cómo las economías capitalistas se desarrollan a lo largo del tiempo y porqué son susceptibles a las crisis.

La pregunta breve a responder sobre porqué soy un economista marxista es en realidad muy sencilla –porque creo que la teoría de Marx provee la mejor explicación de los fenómenos más importantes de las economías capitalistas, mejor que cualquier otra teoría económica, incluyendo la micro y macro convencionales. Esto es, soy un economista marxista porque la teoría de Marx tiene un poder explicativo mucho mayor que cualquier otra teoría económica. Estoy utilizando el criterio científico estándar de que una decisión entre dos teorías debe basarse en la comparación entre el poder explicativo empírico entre ellas.

Los fenómenos más importantes de las economías capitalistas que son explicados por la teoría de Marx y que discutiré son los siguientes: la ganancia, los conflictos entre capitalistas y trabajadores, el cambio tecnológico endógeno, la tendencia de la tasa de ganancia, las crisis recurrentes y los ciclos auge/depresión, la desigualdad creciente y la reciente Gran Recesión. Discutiré cada una de ellos en su turno. El punto general es que todos estos importantes fenómenos son explicados por la teoría de Marx y la mayoría de ellos no son, para nada, explicados por la economía convencional (1).

Ganancia
El primer y más importante fenómeno de las economías capitalistas que es explicado por la teoría de Marx es el fenómeno de la ganancia. La ganancia es el principal objetivo de las economías capitalistas, el principal determinante de los gastos en inversión y el principal determinante del estado general de la economía. Así que cualquier explicación de la ganancia es la cuestión más importante en una teoría del capitalismo y es la principal pregunta que la teoría del capitalismo de Marx busca responder.

La teoría de Marx concluye que la ganancia es producida por los trabajadores porque los trabajadores producen más valor del que se les paga. Esto es, los trabajadores gastan parte de su día de trabajo produciendo valor que es igual a sus salarios y después gastan parte de su día de trabajo –que Marx llama plustrabajo– produciendo ganancia para los capitalistas.

En otras palabras, la ganancia de los capitalistas se debe al plustrabajo y la explotación de los trabajadores.

Así, la teoría de Marx concluye que el capitalista se basa, por su misma naturaleza, sobre la explotación de los trabajadores; el capitalismo no existiría sin la explotación porque la ganancia se basa en la explotación. No sólo los trabajadores son salarios bajos son explotados en el capitalismo, todos los trabajadores son explotados. Los trabajadores con menores sueldos son más explotados, pero todos los trabajadores son explotados porque todos los trabajadores generan más valor del que se les paga.

Tan sorprendente como parezca, la economía convencional no tiene teoría de la ganancia en absoluto o tiene una teoría de la ganancia muy débil y ampliamente desacreditada. La macroeconomía no tiene teoría de la ganancia alguna. ¡La ganancia no es siquiera una variable en la teoría! ¿Se percatan de eso? ¡La ganancia no es siquiera una variable en la macroeconomía convencional! Ni la macroeconomía Keynesiana, ni la macroeconomía clásica.

Estaba en shock cuando me di cuenta por primera vez en el posgrado de esta evidente omisión en la macroeconomía convencional – ¡que la macro intenta ser una teoría del capitalismo sin siquiera tomar en cuenta la ganancia!

En la microeconomía existe un tipo de teoría de la ganancia (que renombra como “interés”) –se la llama la teoría de la “productividad marginal” del interés. Quizás hayan escuchado de ella o quizás no. Cada día se enseña menos en estos días porque es una pésima teoría.

Esta teoría siempre ha sido débil y en las décadas recientes se ha mostrado que es inconsistente lógicamente y se ha desacreditado ampliamente excepto para los “verdaderos creyentes” de la economía neoclásica.

Y no existe nueva investigación en alguna parte donde la economía intente desarrollar a una mejor teoría de la ganancia o el interés, como uno esperaría, dado que la ganancia es muy importante en las economías capitalistas. Simplemente se ignora la ganancia en la economía convencional. La actitud de los economistas neoclásicos parece ser:
simplemente olvidémonos de la teoría de la ganancia y esperemos que los estudiantes o críticos no pregunten”.

Pero, ¿cómo podemos olvidarnos de la ganancia en una teoría del capitalismo? Una teoría del capitalismo sin ganancia debe estar severamente limitada en su poder explicativo. Sería como la física sin la energía o la fuerza.

Conflictos de interés
El siguiente conjunto de fenómenos importantes en el capitalismo, que la teoría de Marx explica son los conflictos clave entre capitalistas y trabajadores que existen en todas las economías capitalistas –conflictos sobre los salarios, sobre la extensión de la jornada laboral, y conflictos sobre la intensidad del trabajo (es decir, cuán duro laboran los trabajadores). Imagino que muchos de ustedes han vivido estos conflictos en los trabajos que han tenido. De acuerdo a la teoría de Marx, dado que la ganancia se produce por el plustrabajo, sigue que los capitalistas intentarán incrementar el plustrabajo al limitar los salarios y al pelear contra días laborales más cortos y hacer laborar más fuerte a los trabajadores; todo lo cual va en contra de los intereses de los trabajadores. Por tanto, existen conflictos inherentes e inevitables entre capitalistas y trabajadores sobre estas cuestiones relevantes.

La economía convencional no provee explicación alguna de estos conflictos en las economías capitalistas. Estos conflictos no son parte de los fenómenos que busca explicar la economía convencional. Se encuentran “más allá del espectro” de la economía convencional. En su lugar, la economía convencional tiende a enfatizar la “armonía de intereses” entre todos los agentes económicos, incluyendo entre capitalistas y trabajadores.

Todo es armonía, no hay conflictos. Por ejemplo, en la teoría neoclásica del mercado de trabajo, que probablemente se les ha enseñado, la teoría de la oferta de trabajo asume que los trabajadores pueden elegir la cantidad de horas que quieren trabajar en una jornada laboral – ¡sobre el ignominioso trade-off ocio-consumo en las funciones de utilidad de los trabajadores! La teoría asume que los capitalistas se acomodarán de alguna manera a las preferencias y decisiones de los trabajadores respecto a cuántas horas desean trabajar ellos.

¿En qué planeta viven los economistas convencionales? Evidentemente esta no es la manera real en que funcionan los mercados de trabajo capitalistas. Por tanto, esta teoría no presenta explicación alguna de la extensa lucha de clases sobre la extensión de la jornada laboral en las naciones capitalistas, incluyendo por supuesto las existentes entre Estados Unidos y México. Esta teoría del trade-off entre trabajo y ocio y las decisiones de los trabajadores aún se enseña hoy en día con seriedad y otra vez con la esperanza de que los estudiantes no realicen algún cuestionamiento crítico.

Cambio Tecnológico
El siguiente fenómeno importante en el capitalismo que explica la teoría de Marx es el cambio tecnológico. La teoría de Marx también explica porque las economías capitalistas son tan dinámicas tecnológicamente, caracterizadas por innovaciones y avances tecnológicos continuos. De acuerdo a la teoría de Marx, el cambio tecnológico incrementa la productividad del trabajo, lo cual reduce el tiempo de trabajo necesario de los trabajadores y por consiguiente incrementa el plustrabajo y las ganancias de los capitalistas.

Por tanto, la teoría de Marx concluye que los capitalistas introducirán continuamente nueva tecnología para incrementar el plustrabajo de los trabajadores e incrementarán su ganancia. (Esta es la teoría del plusvalor relativo de Marx).

Otra vez, la economía convencional no tiene explicación de este fenómeno fundamental del cambio tecnológico. La mayoría de la economía convencional asume que la tecnología permanece constante y determina las variables para un pequeño periodo de tiempo con tecnología constante. Cuando se analiza el cambio tecnológico casi siempre se asume que es “exógeno”, es decir, dado por fuera de la teoría y no explicado. La teoría de Marx, por lo contrario, explica el cambio tecnológico como endógeno, causado por la naturaleza interna del capitalismo y la maximización del plustrabajo y de las ganancias por parte de los capitalistas.

Tendencia en la tasa de ganancia
El siguiente fenómeno importante en el capitalismo que explica la teoría de Marx es la tendencia en la tasa de ganancia, la variable crítica en la teoría de Marx sobre la evolución dinámica de las economías capitalistas a lo largo del tiempo. La teoría de Marx sobre la tendencia decreciente de la tasa de ganancia es consecuencia de la conclusión de cambio tecnológico inherente recién abordada. Si el trabajo es la fuente de la ganancia y si la mayoría del cambio tecnológico ahorra trabajo, entonces tarde o temprano la tasa de ganancia disminuirá. La teoría de Marx de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia es ampliamente respaldada por la evidencia empírica para la economía de los Estados Unidos y otros países capitalistas, este fue el tema de mi disertación de doctorado y mi primer libro –una prueba empírica de la teoría de Marx sobre la tendencia decreciente de la tasa de ganancia para la economía de la postguerra estadounidense.

Debido a que la economía convencional no tiene teoría de la ganancia, evidentemente no tiene teoría de la tendencia en la tasa de ganancia a lo largo del tiempo o el efecto del cambio tecnológico sobre la tasa de ganancia.

Crisis y ciclos auge/depresión
Otro fenómeno importante del capitalismo que explica la teoría de Marx son las crisis recurrentes y los ciclos auge-depresión, una de las características más importantes y problemáticas del capitalismo –su inherente inestabilidad. Las crisis y los ciclos han ocurrido una y otra vez a lo largo de la historia de todas las naciones capitalistas y es muy importante intentar comprender las causas de estos ciclos recurrentes.

La teoría de las crisis y los ciclos de Marx se basa en su teoría del cambio tecnológico endógeno y la tendencia decreciente de la tasa de ganancia recién tratadas. Durante un periodo de expansión, la tasa de ganancia tiende a disminuir como resultado del cambio tecnológico que ahorra trabajo y eventualmente este descenso en la tasa de ganancia provoca que las empresas reduzcan la inversión y el empleo y algunas empresas entren en bancarrota y la economía cae en recesión o depresión. Durante la recesión o la depresión, la tasa de ganancia se restablece y la economía rebota hasta la siguiente crisis.

Esta teoría básica de los ciclos puede aumentarse al añadir la deuda como variable crucial, tanto la deuda de las empresas como de los hogares. En los años recientes se ha trabajado sobre estas líneas, combinando la teoría de la tasa decreciente de la tasa de ganancia de Marx con la teoría de la fragilidad financiera de Minsky.

Otra vez, en comparación, asombrosamente, la economía convencional no presenta explicación general de las crisis recurrentes y de los ciclos auge/depresión. Por lo contrario, la macroeconomía generalmente explica las fluctuaciones en la economía como resultado de lo que llaman típicamente “shocks exógenos” –un “shock de demanda” o un “shock de oferta”, usualmente cambios en las políticas gubernamentales (políticas fiscal y monetaria) que son externas a la naturaleza y la dinámica de las economías capitalistas.

No podía creer esta teoría de las fluctuaciones por “shocks exógenos” cuando me percaté de ella en el posgrado. Las clases en macroeconomía comenzaban generalmente con el profesor afirmando algo como “asumamos un shock exógeno”. Como un meteoro cayendo del cielo. La teoría macro trata entonces únicamente sobre cuán rápido se recuperará la economía de este “shock exógeno” y no con qué causó el “shock” en primer lugar. La macroeconomía clásica asume que la economía se recupera rápido y automáticamente a los shocks exógenos por su cuenta sin la asistencia del gobierno; mientras que la macroeconomía Keynesiana asume que la recuperación es lenta por “rigideces en precios y salarios”, por lo que se necesitan políticas gubernamentales expansivas para acelerar la recuperación. Yo estudié primero la teoría endógena de las crisis de Marx que la macroeconomía, así que estaba indignado por esta teoría de los ciclos basada en “shocks exógenos”.

Como estudiante joven rebelde, para dramatizar mi insatisfacción con esta teoría de los ciclos basada en “shocks exógenos”, comencé a llevar mi casco de ciclista a clase, y cuando el profesor afirmaba como solía hacer “asumamos un shock exógeno”, ¡me ponía el casco y pretendía protegerme a mí mismo de algo cayendo del cielo! Afortunadamente el profesor tenía sentido del humor y toleraba mi disrupción y admitía que tenía un punto divertido.

Los hechos históricos de que las crisis y los ciclos han ocurrido una y otra vez a lo largo de la historia en todas las economías capitalistas, y que continúan ocurriendo, sugiere que las causas de estos ciclos recurrentes debe ser interna, endógena a las economías capitalistas y no exógenas.

Desigualdad creciente
Otro fenómeno importante de las economías capitalistas que es explicado por la teoría de Marx es la desigualdad creciente. Todos sabemos sobre el alarmante incremento de la desigualdad en décadas recientes en la mayoría de los países alrededor del mundo, incluyendo los Estados Unidos y México. La teoría de Marx provee una teoría general de la tendencia hacia la desigualdad creciente en las economías capitalistas, la cual también sigue de la teoría del cambio tecnológico discutida previamente. El objetivo del cambio tecnológico es reducir el trabajo necesario e incrementar el plustrabajo. Si los capitalistas logran este objetivo, y usualmente lo hacen, entonces la ganancia aumentará en relación a los salarios y la desigualdad entre capitalistas y trabajadores aumentará. La desigualdad creciente es un resultado normal del cambio tecnológico en el capitalismo. Marx llamó a esta tendencia general hacia la desigualdad creciente en las economías capitalistas la “ley general de la acumulación de capital”: más y más riqueza para los capitalistas y más y más pobreza para los trabajadores. La oleada de desigualdad en las décadas recientes es evidencia dramática de esta importante tendencia en las economías capitalistas.

Una vez más, la economía convencional no tiene una teoría general de la tendencia temporal en la distribución del ingreso debido a que no tiene una teoría de la ganancia. Los economistas convencionales en los Estados Unidos inicialmente intentaron explicar el incremento de la desigualdad en las décadas recientes con la productividad marginal y por lo que llamaron “cambio tecnológico sesgado por las habilidades”: esto significa que el cambio tecnológico supuestamente incrementó el producto marginal del trabajo cualificado, lo cual incrementó la demanda por trabajo calificado y los salarios y remuneraciones de los trabajadores cualificados en comparación con los trabajadores no cualificados. Pero recientemente, incluso los economistas convencionales han abandonado esta teoría porque no explica el gran incremento de los ingresos del 1% más rico en las décadas recientes.

¡Seguramente sus “productos marginales” no han incrementado tanto! Cada vez más los economistas convencionales, especialmente los liberales, se acercan a la postura de que el incremento en la desigualdad tiene que ver con el poder y el poder creciente de los capitalistas sobre los trabajadores en las décadas recientes debido a factores como mayor desempleo, globalización y la caída de los sindicatos, todo lo cual ha resultado en que el salario real promedio en la economía de los Estados Unidos no ha incrementado en absoluto desde los años 70s (esto es 40 años de salario real sin aumento). Y entiendo que el salario real promedio en México ha disminuido sustancialmente desde los 80s ¿cierto?

Todos los aumentos en productividad en ambos países y alrededor del mundo en las décadas recientes se han dirigido a las ganancias y a los salarios de los altos administradores y ejecutivos. Esta explicación convencional basada en el poder es similar a la teoría de Marx, sin la teoría laboral del valor y los conceptos de trabajo necesario y plustrabajo. Y esta explicación no tiene algo que ver con la teoría convencional de la productividad marginal.

Gran recesión
La superiorioridad de la economía Marxista sobre la macroeconomía convencional también se revela por la reciente crisis económica. Yo, al igual que otros economistas marxistas, advertimos duerante años que la economía de los Estados Unidos se dirigía hacia una seria crisis debido a una combinación de bajas ganancias y una alta deuda, especialmente la deuda de los hogares. Si hubiera más tiempo sería feliz en discutir más esta explicación marxista de las crisis recurrentes.

Pero los macroeconomistas convencionales no vieron venir la crisis. Y la razón por la que no la vieron es que tienen una teoría económica inferior, la cual no incluye la ganancia y no incluye la deuda. ¿Cómo podrían explicarse las crisis en las economías capitalistas sin estas dos variables cruciales? En su lugar, la crisis actual se explica, como todas las crisis, con un “shock exógeno”.

Esta crisis ha sido una vergüenza seria para la macroeconomía convencional. Aquí hay algunos ejemplos de la prensa de negocios. Una portada de la revista Economist declaró:
El entrenamiento en macroeconomía es una seria desventaja para comprender la crisis actual. La Reina Elizabeth visitó la London School of Economics y avergonzó a los economistas cuando preguntó: “¿Por qué los economistas no vieron venir esta crisis?” Y Paul Krugman, ganador del Premio Nobel y columnista del New York Times afirmó que “la mayoría de la macroeconomía de los 30 años fue espectacularmente inútil, en el mejor de los casos, y positivamente dañina en el peor”.

Conclusión
¡Así que por esto soy un economista marxista!
Porque estoy convencido de que la teoría de Marx provee una significativamente mejor explicación y más comprehensiva de estos fenómenos importantes de las economías capitalistas, que la macro y micro convencionales no puede. Ni siquiera es un competidor cercano.

Entonces la siguiente pregunta parecería ser: ¿por qué la teoría de Marx es casi universalmente rechazada y descartada por los economistas a pesar de su impresionante poder explicativo, especialmente en comparación con las teorías convencionales?

Esta es una gran pregunta que requeriría una largo discusión, pero creo que la respuesta corta es que la teoría de Marx revela la explotación y el conflicto de clase que es inherente en las economías capitalistas, y tal teoría simplemente es demasiado radical y demasiado subversiva para ser aceptable por los economistas convencionales y por la academia en general a pesar del impresionante poder explicativo de la teoría de Marx comparada con la economía convencional. La economía es escandalosa por ignorar las reglas normales de la práctica científica –que la teoría con el mayor poder explicativo es la que debería ser preferida y aceptada.

Como dijo Marx alguna vez: “las ideas dominantes son las ideas de la clase dominante”. Las teorías dominantes no son necesariamente las mejores teorías, incluso en economía, quizás especialmente en economía. Las teorías dominantes son usualmente las que respaldan los intereses de las clases dominantes de una u otra manera.

Y Marx también dijo: “cuando la realidad es la explotación, la verdad siempre es subversiva”. Pienso que la teoría de Marx provee la verdad sobre la explotación en el capitalismo y por consiguiente siempre será demasiado subversiva para los poderes fácticos.

Pero la teoría de Marx es muy útil para nosotros. Nos ayuda a entender los problemas que enfrentamos en el capitalismo y nos presenta claramente que, si queremos superar la explotación, entonces tendremos que derrocar al capitalismo.

NOTAS:

(1) Para ver una discusión más extensa del poder explicativo empírico de la teoría de Marx ver Moseley, F, Marx’s Economic Theory: True or False? A Marxian Response to Blaug’s Appraisal, en Moseley (ed.), Heterodox Economic Theories: True or False? Edward Elgar, 1995.